CÓMO HABLAR CON UN SUPERVIVIENTE DE UNA PÉRDIDA POR SUICIDIO: QUÉ DECIR, QUÉ EVITAR

El 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
El suicidio es un tema duro de hablar, especialmente cuando se trata de alguien que conoces. Puede ser difícil saber cómo abordar el suicidio de una manera compasiva, y es posible que evites hablar con un sobreviviente de una pérdida por suicidio por temor a decir algo hiriente sin querer. Sin embargo, incluso si no eres un amigo cercano de la persona que está en duelo, es mejor demostrar que te preocupas por ella que evitarla por completo. Para alguien que ha perdido a un ser querido, tu apoyo, incluso si no es verbal, puede marcar la diferencia.
Qué no hay que decirle a un superviviente de pérdida por suicidio
Saber lo que no hay que decirle a un superviviente de una pérdida por suicidio es quizás más importante que saber de qué hablar con él. Antes de hablar con ellos, ten en cuenta las palabras, frases y actitudes que podrían resultar insensibles durante este momento tan difícil.
No digas que lo entiendes: incluso si también eres un superviviente de una pérdida por suicidio, tu experiencia no es idéntica a la de otra persona, y decir: «Sé cómo te sientes», puede resultar desdeñoso o desconsiderado. En lugar de hablar sobre tu propio duelo, espera a que la persona te pida tu consejo.
Abstente de dar consejos: no existe una forma correcta o incorrecta de afrontar una pérdida por suicidio, y la persona que está sufriendo la vivirá a su manera y a su propio ritmo. La persona no puede simplemente «superarlo» o “continuar con su vida” inmediatamente después de una pérdida por suicidio, y debe adaptarse gradualmente a una nueva forma de vida.
Evita las frases hechas y los clichés: alguien que está de duelo no puede consolarse con frases como «Está en un lugar mejor» y no querrá escuchar que «La vida continúa». Debido a que son genéricas, estas frases ignoran la angustia mental y emocional específica que la persona siente después de una pérdida por suicidio.
No le expliques el por qué ha sucedido esto: tú no lo sabes. Guarda tus opiniones sobre el motivo del suicidio y no hagas juicios como «Tomó el camino más fácil» o «Eso fue muy egoísta» o “Fue su decisión” … Nada de todo esto ayudará a alguien a sobrellevar su pérdida.
Evita hablar en exceso: una de las mejores formas de demostrar que te preocupas por el dolor de alguien es escuchar, no hablar. Ten en cuenta que es posible que el superviviente de una pérdida por suicidio no esté dispuesto o no pueda mantener una conversación, y que intentar llenar el silencio hablando continuamente puede ser abrumador para él. Permítele elegir el ritmo y el tono de la conversación, y si no quiere hablar no te lo tomes como algo personal.
Cómo apoyar a un superviviente de una pérdida por suicidio
Aunque conozcas bien a la persona, es posible que no estés seguro de cómo consolarla. Es normal sentirse inseguro o nervioso al hablar con ella, pero hay muchas formas de demostrar que te preocupas por su pérdida a través de lo que dices.
No tengas miedo de admitir que no sabes qué decir: «No puedo imaginar lo difícil que es esto para ti» y «No sé qué decir, pero estoy aquí para ti», son alternativas seguras al hablar con un superviviente de una pérdida por suicidio.
Pregúntale cómo se siente hoy en lugar de preguntar: «¿Cómo te sientes?». Responder a esto puede ser abrumador. Pregúntale cómo le ha ido el día. El duelo puede ser diferente de un día para otro, y tu amigo o familiar puede sentirse más capaz de explicar cómo se siente en un día determinado, en lugar de en general.
Menciona un recuerdo positivo de la persona que murió: si la conocías bien, recuerda lo que amabas de esa persona. No tengas miedo de pronunciar su nombre; eso le muestra al superviviente cuánto extrañas a su ser querido muerto. Menciona sus cualidades, comparte alguna anécdota bonita. Durante un momento tan doloroso, estos recuerdos alegres son reconfortantes para el superviviente de la pérdida por suicidio.
Pregunta si le puedes ayudar con tareas específicas. No es suficiente con decir: «Estoy aquí si necesitas algo»; esto no es útil, porque probablemente la persona en duelo no te pedirá nada. En su lugar, ofrece ayuda activa al superviviente de la pérdida por suicidio. Puedes preguntarle si necesita que alguien le haga los recados, haga la compra o lleve a sus hijos a la escuela. Ofrécete para acompañarle si tiene que resolver papeleo o cualquier otra gestión. Si no necesita ayuda con las tareas diarias, apreciará tu tranquila y amorosa compañía, y puede que se sienta un poco menos solo.
[Tomado de The Recovery Village. Traducido por Talitha] 10 de septiembre de 2021