Es posible que estés de vacaciones, y es posible que aun así estés en casa, como otros años, o por tu propia decisión.

¿Volviendo a inventar, como estos meses anteriores?, la pandemia nos ha enseñado bien.

La mascarilla se ha hecho imprescindible, saludar cuando te encuentras a alguien significativo es una duda…nada…codo…uff, la distancia, el gel, muchas cosas nuevas y sin embargo las mismas ganas de un abrazo, las mismas emociones al encontrarnos y al despedirnos.

Este verano es diferente, pero quien está en duelo sigue sintiendo dolor, angustia, miedo, quizá enfado o muchas otras sensaciones y emociones que están presentes alrededor de la pérdida.

Entonces, nosotros somos los mismos, nuestros sentimientos y reacciones los mismos. ¿Donde está la diferencia?

Podemos pensar que la pandemia, incluso el virus, lo hace diferente, es fácil.

La vida nos trae sucesos y hechos que nos obligan cada día a tomar decisiones, a dirigir nuestros pasos y nuestra actitud hacia uno u otro lugar.

Aunque es muy cierto que esta pandemia nos ha traído muchas dificultades y dolor, sobre todo a las familias donde ha habido perdidas, también es cierto que todos tenemos la capacidad para tomar el camino óptimo y también para buscar ayuda si es necesario.

Podemos quedarnos en la tragedia y en el dolor que nos ha venido o podemos dirigir nuestra actitud para ayudar y ayudarnos.

Cuando hacían falta mascarillas muchas personas en su casa las cosieron con sus propias telas, cuando no podíamos salir de casa las videoconferencias sirvieron para reuniones de amigos o trabajo, somos capaces.

Desde Talitha la experiencia nos dice que somos capaces. Es posible que necesites buscar tu manera, que necesites ayuda para hacerlo, pero nunca dudes de tu capacidad.

Desde Talitha te invitamos a confiar en ti, a reinventarte, o sacar eso que siempre te sirve, aunque sea un verano diferente.

Deja un comentario